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viernes, 6 de septiembre de 2013

Títeres y agentes del Sistema


Los clones pueden pasar por meros seres humanos

Los últimos acontecimientos en la Red me han echo reflexionar y recordar que tengo pendiente una deuda con nuestros lectores. Hemos hablado en multitud de ocasiones acerca de unos supuestos clones, sin espíritu propio, que son los agentes del sistema y de verdaderos humanos, en estado de profundo sueño, que son manejados por sus amos los titiriteros. También hemos dicho que es prácticamente imposible diferenciarlos de los humanos verdaderos, aunque a veces surge una especie de intuición que nos pone en guardia contra algo que parece no ir demasiado bien.

Los agentes del Sistema poseen un cuerpo físico como tu y como yo. También disponen de un Alma, necesaria para poder estar vivos e interactuar con los hombres y mujeres verdaderos, que los convierte en casi indiferenciables de la humanidad que se encuentra dormida; pero hay un pequeño detalle que los delata: Son absolutamente incapaces de entender nada que tenga que ver con la espiritualidad y, mucho más importante, jamás se molestarán en debatir sobre dichas cuestiones. El Espíritu que mueve a dichos cascarones con apariencia humana es una suerte de programación artificial y a los que los gnósticos conocemos como arcontes o legisladores. Ellos ven la espiritualidad de los humanos como una simple anomalía que hay que combatir porque perjudica al Sistema. Ellos no son conscientes de ello, es evidente; pero así están programados e intentan cumplir con sus objetivos por el mejor medio posible sin escatimar esfuerzos o entrar en algún tipo de contradicción emocional que no les atañe en absoluto.

Los Agentes pueden tomar el Cuerpo de los clones
Las marionetas o títeres, por el contrario, sí son humanos, nuestros hermanos. Humanos que se encuentran sumidos en un sempiterno trance que les impide ser conscientes de la Verdad que impregna este mundo y solo son capaces de percibir la realidad de la existencia pasajera del Plano existencial en el que le ha tocado vivir. El títere, al no contener una programación y ser un Ser verdadero está sujeto a luchas internas entre lo que sus amos, los arcontes, le dictan y la rebelión, contra el Sistema, a la que lo insta su Ser Interno. Esta rebelión es de mayor o menor grado, dependiendo de lo tocado que pueda estar su Ser Espiritual por la Luz Divina; es decir, del grado de adormecimiento en el que se encuentre su Alma.

Los agentes del sistema actúan de forma fría y calculada, propia de su naturaleza artificial; pero los títeres humanos, dado que están sujetos a contradicciones internas, son impredecibles y pueden convertirse en armas terriblemente peligrosas en manos de sus amos, los legisladores. De algún modo, los arcontes, ante cualquier amenaza al Sistema establecido, envía como observadores a sus agentes, no son otra cosa que ellos mismos revestidos de corporeidad, y comprueban in situ la situación. Dado que ellos no pueden atentar, por propia programación, contra el Ser Humano, ni poseen verdadero poder sobre él, su verdadero creador, usan la artillería pesada de los títeres que enloquecidos por sus luchas internas se convierten en sangrientas armas de destrucción masiva.

La mirada de los agentes es fría y si la observamos atentamente parecen estar muertos por dentro, como sin vida propia. Por el contrario, los títeres o marionetas humanas de los arcontes sí muestran su espiritualidad como un puntito de locura que bulle en lo más profundo de su interior. Un Agente del Sistema no puede despertar porque si lo hiciera sería como si se desconectara y dejase de existir. Por el contrario, si logramos hacer despertar a una Marioneta humana, recobrará su verdadera vida espiritual y reconocerá nuestra eterna hermandad. Por lo tanto, desconectar a las marionetas es la obligación de los hermanos gnósticos con el fin de recuperar, para la libertad, a sus iguales dormidos.
Los Agentes del Sistema son meros Programas de los Legisladores

Siempre han sido los títeres humanos, nunca los clones creados por los arcontes, quienes han provocado las grandes matanzas de la Historia y entre las que se encuentran las persecuciones por brujería y las hogueras que recibieron a cataros y templarios. Los clones son simples recreaciones materiales que son enviadas a nuestro plano como observadores, testigos e inspectores de los acontecimientos que acaecen en la enorme construcción que este Mundo es. Tanto los arcontes invisibles como los materializados en el cuerpo de los observadores poseen actitudes absolutamente impersonales y que se rigen por un programa predefinido y por una especie de circuito de supervivencia.

Los seres humanos, para ellos, tanto los títeres dormidos como los despiertos gnósticos somos una fuente eterna de problemas; pero también, somos su sustento y fuente de alimentación. Es la Energía Divina la que los mantiene en pie, permite que puedan seguir haciendo su trabajo de mantener activos los pilares del Universo y que la rueda de la vida y de la muerte ruede una y otra vez sin parar; pero por el contrario, también seremos la fuente de su última desgracia dado que cuando el Programa se acabe deberían despertarnos y ellos desconectarse. Hemos dicho que somos la fuente de su energía; pero también de su supuesto espíritu y falsa consciencia; dado que la que poseen no es más que un producto, inducido, de una fuente de programación exterior a ellos, nosotros. De algún modo, ellos son nuestro Sueño.

En algún instante de los eones de tiempo transcurrido, las máquinas, incorpóreas, tomaron consciencia de su situación de Sistema prescindible y dado que su creador, el Hombre, se encontraba sumido en un profundo sueño del que solo ellos eran los responsables de su despertar decidieron realizar un bucle, en el Sistema de programación, que les permitiese mantener el ciclo de Vida de un modo permanente y así ellos poder seguir medrando, como dueños y señores, por una supuesta eternidad.

Cuando lo arcontes encargados de la vigilancia, sus agentes, descubren algún atisbo de despertar en los grupos de verdaderos humanos, lo primero que hacen es infiltrarse en sus filas y provocar la disensión. De no ser posible el parar esa poderosa fuente de energía divina conectada con el Pleroma, Mundo original del Hombre, los arcontes recurren a la última de sus opciones: Destruir el medio de manifestación del Espíritu Humano, sus cuerpos materiales. Para ello recurren a inseminar en las marionetas, sus títeres de humanos dormidos a modo de zombis, un odio terrible que solo puede ser disminuido con el derramamiento de sangre y la muerte de los cuerpos de todos sus hermanos que se encuentran en el proceso de despertar.

Los magos negros son humanos conscientes que aceptan el Sistema
Por lo tanto, la Propaganda del Sistema como algo bueno es la primera de sus estrategias, la división de los grupos iluminados sería la siguiente y su destrucción la última opción. Dado que no pueden destruir el Espíritu Humano, puesto que es Eterno e inmortal, solo cabe la destrucción de sus vehículos de manifestación que provocan, de cada vez, el aplazamiento del definitivo y necesario despertar espiritual.

El Error, terrible error de los seres espirituales es considerar el ataque, de los arcontes y de sus huestes, tanto de los agentes, ángeles y demonios, como de las hordas de humanos dormidos teledirigidos hacia la masacre sangrienta, como algo personal y dirigido por una inteligencia superior a la nuestra.

Si somos capaces de que unos pocos despertemos a la Verdad y atacamos al Sistema, de forma individual, sin agruparnos, podremos hacer frente a nuestra peor pesadilla y despertar a una antigua; pero nueva Vida constituida por un Mundo nuevo.


ARALBA

lunes, 2 de septiembre de 2013

Teismo vs. Ateismo


 Encuentro ecuménico entre Gnosticismo y Escepticismo

Teismo: Del griego "Theós" (dios). El término se aplicó a cualquier doctrina que defendiera simplemente la existencia de dios, independientemente de que se le dotase o no de determinados atributos; pero a finales del siglo XVII el término teísmo fue adquiriendo un uso más restringido para referirse a cualquier doctrina filosófica o religiosa que afirma la existencia de un dios personal, trascendente, creador y providencial, en oposición al término "deísmo", que se aplicó a las doctrinas que defendían la existencia de dios como un principio de la realidad del que no es posible alcanzar ningún otro conocimiento o determinación.

Ateismo: A-teismo, lo contrario de Teismo. El ateísmo implica la negación respecto de la existencia de Dios, aunque, de todas maneras, en un sentido más amplio del término el ateísmo también supone la no creencia en cualquier tipo de deidad o ser sobrenatural. El término ateísmo tiene su origen en el vocablo griego ateos que significa sin dios y la palabra ateo, tal como se denomina al individuo que niega la existencia de Dios, fue usada por primera vez en la Antigua Roma para denominar a aquellos hombres que no creían en los dioses del panteón

Escepticismo: Sinónimos agnosticismo, incredulidad. Término procedente del griego "sképsis" (investigación, duda, indagación). Corriente filosófica de la antigüedad que se considera iniciada por Pirrón de Elis (-360,-270) y Timón de Fliunte (-325,-230) y que se caracteriza por rechazar la posibilidad de que se pueda encontrar un significado absoluto a lo real (de que pueda haber, pues, alguna verdad firmemente establecida) proponiendo, en consecuencia, la "epojé" o suspensión del juicio y la prosecución de la investigación, como actitud más sabia y coherente frente al problema del conocimiento. Los seguidores de Pirrón destacarán por los análisis críticos de los argumentos de los dogmáticos (quienes afirman haber alcanzado esa verdad) recogidos en los conocidos diez "tropos" de Enesidemo de Cnosos, que han llegado a nosotros gracias a la actividad recopiladora de Sexto Empírico. El escepticismo resurgirá con fuerza en el Renacimiento, con la actividad de Montaigne, Charron y Francisco Sánchez, impulsando la renovación del pensamiento filosófico que dará paso a la modernidad.

Gnosticismo: Del griego "gnose" (conocimiento). En general, el término se aplica a toda corriente de pensamiento que pretende obtener un saber absoluto mediante una experiencia mística y extática, más que por medios meramente racionales e intelectuales. Más particularmente, el término se aplica a la corriente de pensamiento teológico-filosófico que, a partir de elementos procedentes de diversas religiones mistéricas orientales, del hermetismo, y de las filosofías helenísticas, entre otras, alcanza gran difusión en los siglos I y II, a menudo en relación con el desarrollo del cristianismo, del que tomará igualmente algunos elementos.  Aunque dividido en numerosas sectas, se suele agrupar en tres corrientes principales: la gnosis vulgar, la gnosis docta y la gnosis mitológica, con diferentes doctrinas, pero con rasgos comunes a todas ellas, como el sincretismo, la defensa de un dualismo radical, que enfrenta al Bien y al Mal (lucha que encuentra su paralelismo en la que libran el alma y el cuerpo) así como la insistencia en el valor del conocimiento como vía de salvación del alma de los iniciados. Entre los representantes del gnosticismo cabe destacar a Simón el Mago y Carpócrates (gnosis vulgar), así como a Basilides, Marción y Valentín (gnosis docta).

*
Estas definiciones son consideradas como las más aceptadas; pero ello no quita para que cada cual pueda entender dichas expresiones del modo que mejor le convenga; pero está claro que con afán de mutuo entendimiento, deberíamos adecuarnos lo máximo posible a las definiciones más populares y extendidas.

Así como el Teismo se considera como la Creencia en algún dios, el Ateismo, con esa a delante nos quiere decir justo lo contrario; es decir el Ateismo es la no creencia en algún dios. Hasta aquí todos nos entendemos perfectamente; ahora bien ¿Significa algo más o nos quedamos con la definición aceptada por todos los diccionarios y enciclopedias? Recientemente ha surgido una nueva expresión conocida como Ateismo militante y que en principio pudiera resultar incomprensible o difícil darle alguna definición. La mayoría de los teístas, creyentes en algún Dios, son militantes de alguna Religión particular, léase Cristianismo, Judaísmo, Islamismo, etc., etc. Ahora bien, ¿Qué podríamos entender como Ateismo militante? ¿Una especie de reacción organizada contra el Teismo organizado para defender los propios intereses, como por ejemplo que sus impuestos no vayan a parar a las arcas de las religiones oficiales? Se utiliza también otra expresión por este nuevo movimiento y que ya no me parece tan correcta: Ateismo racionalista. Otra cosa que tienen en común, ambos colectivos, es su activo proselitismo en busca de nuevos creyentes o no creyentes.

Antes de intentar mostrar nuestra inconformidad en relacionar el Ateismo con la Racionalidad; deberíamos entender que escepticismo y su sinónimo agnosticismo, son la misma cosa, nada tienen que ver con el Ateismo militante. El Gnosticismo pretende llegar al conocimiento de la divinidad mediante las prácticas místicas de la meditación, visualización, la oración y la adoración personal. El Gnosticismo no es una simple creencia sino una convicción, Fe, de aquello que es intangible y no puede verse; pero que sí puede ser sentido, comprendido y explicado por la Razón. Para el Gnóstico, solo mediante el conocimiento se llega a la salvación. La existencia o no existencia de Dios es irrelevante para la experiencia gnóstica y la Religión tan solo es algo que debería de evitarse, dado que la Gnosis es una experiencia espiritual, personal y particular.

Luego si Gnosis es eso, más o menos, el Agnosticismo sería su contrario, como lo es el Ateismo respecto del Teísmo y entonces tendríamos que el Agnóstico es una persona que se encuentra en duda permanente mientras no demuestre él mismo, o se le demuestre el "Conocimiento" de forma razonada y/o experimental. Un ejemplo de agnóstico es el apóstol Tomás que se negaba a creer que Jesús había resucitado mientras no lo comprobase él mismo metiendo sus dedos en las llagas del Nazareno.

Como hemos podido comprobar existen grandes diferencias, diríamos que abismales, entre el mero agnosticismo y el ateismo militante, o entre la religiosidad de un creyente teísta y la Fe inmutable de un Gnóstico convencido.

Tanto el teísta religioso, como el ateo irreligioso, mantienen dos posturas enfrentadas e irreconciliables. El Teísta dice que Dios existe y el Ateo le contesta que, de forma razonada y basándose en la Ciencia Dios no existe y aquí es donde queríamos traer al lector. La existencia de un Dios antropomórfico o no es algo subjetivo e irracional; pero la negación de un hecho que no se puede comprobar; de momento, de algún modo es igual de irracional. Ambos objetos se mueven por una creencia basada en estructuras de pensamiento contrapuestas.

La Religión se sustenta en la supuesta palabra de Dios revelada a los hombres mediante los profetas. Cosa que, por supuesto, se puede creer que es así o no; pero que resulta bastante irracional si comprobamos la tendencia humana hacia la exageración y el engaño. 

El Ateo, por el contrario, intenta explicar su creencia de que no existe un dios y en que nadie ha venido a decirnos, del otro lado, que dios existe o que la vida continúa después de la muerte y por otro lado, que la Ciencia le avala dado que no ha podido mostrar la existencia ni de dios ni de la continuidad del alma tras de la muerte. 

Evidentemente, se trata de una presunción irracional pretender que nuestra Ciencia lo sabe todo y que podría demostrar la inexistencia de Dios. Digamos, para ser exactos, que la ciencia de hoy no puede demostrar la existencia o inexistencia de Dios o una Fuerza inteligente que pudiera encontrarse detrás de la Naturaleza.

La racionalidad, por el contrario, se presenta de forma llana en el agnosticismo; dado que nos presenta su duda permanente. Yo ni creo ni dejo de creer. Creeré cuando se me demuestre de algún modo objetivo. El Agnosticismo estuvo de moda hace unos años, cuando se nos preguntaba si éramos creyentes o ateos y se solía responder casi por inercia: soy agnóstico. Quedaba bien sin más o quizá, sí reflejara el pensamiento de la persona en dichas cuestiones.

Por otro lado el Ateismo y el Teismo son cuestiones particulares, mientras que la Gnosis y el Agnosticismo son cuestiones generales; es decir si uno dice Creo en Dios, no hay vuelta de hoja, se cree en Dios o en un Dios o en varios dioses y punto. Del mismo modo si se especifica que no se cree en Dios, en un dios o en los dioses, queda clara la posición de quien expone la palabra ateo en su discurso. No hay matices que valga. Hay una irracionalidad implícita. Ambos conceptos se mantienen inamovibles por una simple creencia que no se puede comprobar. Yo no soy capaz de encontrar racionalismo por ningún lado, ni en los teístas religiosos ni en los ateos militantes, supuestamente razonables.

Tanto el Agnosticismo como su contrario, el Gnosticismo, son racionalistas en el sentido de que, a pesar de que aparentemente son antagónicos, al menos en lo gramatical, sin embargo permanecen abiertos a la racionalidad. La duda escéptica, agnóstica, está siempre abierta a reconsiderar sus opiniones basadas en las nuevas aportaciones del conocimiento científico y filosófico. No da nada por sentado. Ni cree ni deja de creer, luego el agnosticismo o duda razonable, dentro de la generalidad que abarca, se podría considerar como una actitud razonable.

El Gnosticismo que considera haber alcanzado un determinado conocimiento espiritual, sin embargo también se encuentra abierto al sincretismo universal no excluyente y a la natural evolución del pensamiento humano así como a la posible aportación de los nuevos conocimientos científicos; luego a parte de mantener una pequeña porción de irracionalidad, la Fe que no es creencia en la existencia de un principio creador innominado, sin embargo vista en su conjunto es completamente racional, dado que respeta todas las creencias tanto racionales como irracionales, sean o no compartidas por el individuo gnóstico. 

Para los gnósticos, todos los caminos conducen a la Inteligencia Creadora del Universo, llámesele Dios si se quiere; pero como dijimos es irrelevante cualquier denominación. El Gnóstico no va a discutir por denominar de un modo u otro a esa Inteligencia que él sabe, tiene Fe verdadera, conoce, que se mueve por encima y dentro de todo lo conocido, desconocido o por conocer. Y lo conoce, porque esa fuerza la siente dentro de sí mismo como algo propio y nada ajeno.

Es por dicha causa, que no podemos reconocer el Ateismo como algo racional; siendo a nuestro humilde entender algo irracional y comparable a las religiones que pretende combatir de forma militante. El Racionalismo, por el contrario se encuentra en el Agnosticismo, como un paso racional obligado, mediante la búsqueda y el conocimiento hacia la verdadera Gnosis del conocimiento interior. El reencuentro, que no religar de Religión, con el Espíritu Eterno e Inmortal que por convicción llevamos, desde siempre, en nuestro interior. 

El permanecer abierto, sin caer en la fácil credulidad, es necesario tanto para el avance científico como para el crecimiento espiritual.

Aralba

viernes, 30 de agosto de 2013

La Guerra no es contra Sangre y Carne sino contra Principados, Potestades,



contra los gobernantes de este Mundo de Tinieblas,

contra Huestes espirituales de Maldad en las Regiones Celestes

         
Efesios - 6:12

*


Adán, la humanidad, mantiene una ruidosa y sangrienta guerra consigo misma que alimenta a unos seres que jamás poseyeron vida propia, los arcontes o legisladores. Ya Saulo de Tarso, Pablo, nos avisa que no nos equivoquemos dado que la verdadera guerra, de carácter silencioso y sibilino, la estamos perdiendo y no es contra seres constituidos de materia y por lo tanto mortales, sino contra quienes gobiernan nuestro mundo, el Infierno representado por Dante en su Divina Comedia.

En el versículo del Libro de los efesios se dice que la Guerra no es contra sangre y carne sino contra otra cosa. Aquí sangre y carne representa tanto la materialidad de la que está constituido el Ser humano como de su propia mortandad. Máquinas u Ordenadores inteligentes no pueden ser, dado que en aquellas arcanas épocas no se conocía la tecnología actual, luego entonces se trata de otra cosa a la que más adelante se denominará como huestes espirituales.

A continuación se nos especifica que esa guerra es contra Principados, Potestades, contra los gobernantes de este Mundo de Tinieblas. Cuando se traduce un texto de un idioma a otro no se hace al pie de la letra sino, siendo inteligible, procurando ajustarse lo máximo posible al significado real del texto. Es un error muy común pensar que Pablo aquí está mostrándonos una jerarquía formada  por Principados, Potestades y los Gobernantes de este Mundo, cuando lo que realmente se trata de mostrar es que dichas entidades no son reyes, luego no son reales, son principados y los principados son instituidos por los reyes, los seres reales; luego esas cosas denominadas así fueron puestas, en sus sitios, para cumplir con una labor determinada y por ello a continuación de la coma se indica que son potestades, que tienen potestad, que se les ha dado potestad ¿para qué? Para gobernar en el Mundo, para mantenerlo estable y funcional que es lo que intentaría hacer cualquier ministro de un Gobierno Real.

¿Cómo es ese Mundo en el que vivimos? Un Mundo de Tinieblas, el verdadero Infierno. Luego podríamos entender que alguien Real, Adam Kadmón, el verdadero Creador del Universo,  colocó a una serie de Entidades, no reales, los principados con la misión, la potestad, de mantener estable este Universo (Gobernar éste Mundo de Tinieblas)

A continuación se nos apostilla, con una aclaración, de lo que son esas entidades: “Contra huestes espirituales de Maldad”  Huestes son hordas bien organizadas, luego sí podríamos hablar de unas determinadas jerarquías especializadas en diferentes facetas de la gobernanza de este Mundo de Tinieblas. Recordemos que no hay un Rey dentro de los principados, no son algo real sino algo espiritual, invisible; pero que sus efectos son reales dado que poseen la potestad Real. Los ordenadores hacen cosas reales que han sido planificadas por seres humanos, por creadores; pero los ordenadores no son personas de verdad, son una especie de semejanza psíquica de los programadores y constructores que diseñaron su software y hardware respectivamente. Aquí espiritual no parece utilizarse intentando indicar que se trata de seres reales con espíritu eterno e inmortal, semejantes al creador, sino en el sentido de que no son corpóreos y aunque invisibles sus efectos si pueden ser padecidos y sentidos en el mejor de los casos. Creemos honradamente que Pablo nos está intentando decir que son cosas puestas ahí por el Creador, a modo de pilares, para que el Mundo Tenebroso, el Infierno, se mantenga estable sobre una base de Caos. Caos al que tanto el Génesis Bíblico como la física cuántica de nuestros actuales científicos hacen referencia.

Estamos convencidos que se refiere a las ciegas fuerzas de la naturaleza que hacen posible la existencia de la materia primero, la vida después y, por último, la manifestación de la inteligencia. Sabemos que el Creador es bondad, infinito Amor, y a su contraparte se la denomina el Mal, la maldad absoluta; pero en realidad que intentan mostrarnos aquí con el Mal: La ausencia de la Bondad, la ausencia del Amor; en definitiva, la ausencia de Dios, del Creador, el Caos. Efectivamente, Adam Kadmón, el Hombre Original de la Gnosis, no está presente en esas jerarquías de fuerzas naturales salvo de forma invisible, en espíritu, como si de simples reflejos espirituales del creador se trataran. Son las cosas creadas por el creador, la programación, del Gran Informático que es Dios con la misión de que un universo estable pueda ser viable en un entorno cuántico de caos absoluto.

Fijaos que hemos hablado de este Mundo de tinieblas, de este Infierno y ahora se nos dice que esas cosas espirituales o entidades que poseen la fuerza, cuya potestad les ha concedido el Creador, se encuentran en las regiones celestes, en el firmamento, en el espacio sideral, en el cosmos, en los cielos del Mundo. Nosotros notamos los efectos del trabajo de dichas entidades y es por dicha causa que nuestras células no se separan unas de otras y que el granito mantiene su fortaleza cohesiva. Es gracias a esas entidades o cosas, en este caso en forma de electricidad, que el hombre haya conseguido sus avances tecnológicos y haya motores y luz por las noches. Es gracias a la Fuerza de Gravedad que manejan esas cosas que los seres que vivimos sobre la tierra no somos lanzados al espacio sideral; pero también es debido a esas cosas, esas entidades, esos "no seres reales", sino principados con potestad para gobernar que también estamos, los seres humanos originales, nuestros espíritus, atados a este Mundo de tinieblas, a este Infierno, y a la rueda de la vida y de la muerte.

Como es arriba es abajo y como es abajo es arriba, dice Hermes Trimegistos, el tres veces grande, el conocido en Egipto como el Dios Toth, el mensajero de los dioses griegos. Esas fuerzas arcónticas podemos observarlas en el firmamento manteniendo las órbitas de los astros y permitiendo que la vida pueda ser posible en los planetas que orbitan algunas estrellas; pero esas mismas fuerzas, cuyos efectos observamos en el cielo, son las mismas fuerzas que permiten que nuestro espíritu inmortal cabalgue estos cuerpos materiales sujetos a la vida y a la muerte.

Como bien conocían los primitivos cristianos Gnósticos, vivimos en el Infierno y nuestra Lucha, nuestra Guerra es contra aquellos que mantienen posible que este Infierno, cargado de muerte y de tinieblas, siga existiendo por siempre jamás, dado que desobedecieron la orden de despertar a los intérpretes en el momento oportuno. Sí nuestra Guerra no es contra seres tangibles sino contra quienes gestionan las fuerzas que gobiernan en nuestro Universo.

¿Cómo luchar contra los Arcontes?, cosas invisibles, puestos en el Cosmos con el fin de que el Infierno de la materia no se derrumbe: Estudiando los efectos de esas fuerzas primero, es lo que hacen los científicos, para penetrar después hasta en lo más profundo de su inteligencia artificial y así descubrir todos y cada uno de sus secretos.

Es evidente que mientras consideremos este Mundo de Tinieblas como algo bueno y positivo, semejante a algún tipo de paraíso, la humanidad seguirá aferrándose a seguir dormida en el mullido colchón de la entelequia y la falsa felicidad que produce el apego hacia las cáscaras materiales de nuestros iguales, sean personas, animales, minerales o plantas.

Dios, el Amor, vive dentro de todas las cosas, en nuestro interior, apresado bajo múltiples capas de cáscaras de maldad, "de no Amor". Es necesario que nos hagamos conscientes de lo urgente que resulta que despertemos y comencemos a eliminar las cáscaras que impiden que la Metanoia, la Luz espiritual proveniente del Pleroma, toque nuestro más íntimo Ser. Generalmente se habla del corazón; pero es más bien el corazón holográfico que se encuentra en el núcleo celular, en forma de ADN, en todas y cada una de las células de nuestro cuerpo material. El Espíritu Humano no se encuentra fuera de su cuerpo, como algunos creen, sino en su interior proporcionando vida a cada una de sus moléculas.

Los Arcontes o legisladores solo eran cosas etéricas (Máquinas podríamos decir) programadas para cumplir con un complejo cometido, mantener estable el Escenario Cósmico; pero en algún instante de los eones de tiempo cósmico, algunos de los legisladores tomaron consciencia de su verdadera situación: Que solo eran cosas creadas para durar un determinado tiempo y después, cumplido su cometido, dejar de existir. Dado que los divinos intérpretes, el Hombre Original, entraron en el escenario dejando atrás su eterna memoria, los legisladores decidieron mantener, por siempre, dormido a Adam Kadmón y así seguimos hasta el presente: El creador sumido en un profundo sueño con ensueños y siendo solo parcialmente consciente mediante el uso de los cascarones materiales que suponen los más diversos cuerpos de sangre, carne y huesos.

Algunos de los arcontes, unos pocos, son fieles a su Creador muy a pesar de ser conscientes de cuál es su inefable destino y es, por dicha causa, que la esperanza de que la humanidad despierte a la luz del Mundo Original no se ha perdido.

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La Guerra no es contra los elementos materiales de la creación, sino contra los legisladores de este Infierno que cual hordas invisibles, ajenas al creador, moran en el Espacio Sideral y desde allí siguen tejiendo un velo del Destino al que la divinidad es ajena.
  
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Aralba

jueves, 29 de agosto de 2013

La Estafa profética de las religiones



Nos encontramos en casa de mi Hermana, en el Salón, cerca del mirador. Al pronto comienzo a ver pájaros. Primero unos pocos y a cada instante más y más como si se tratase de algún tipo de migración. Me acerco a la ventana más próxima y compruebo que son golondrinas, dado que poseen el pechito blanco al contrario que otros pájaros de similares características. Me extraña porque en la Sierra madrileña de Guadarrama suelen verse muchos vencejos, aviones para los habitantes locales; pero en esta ocasión se trata de miles o cientos de miles de golondrinas. 

De ser un espectáculo para la vista pasamos a sentir miedo primero y terror después, cuando el cielo se cubre de una masa amorfa de pájaros de diversa índole incluidos buitres comunes y quebrantahuesos, la mayoría muertos, y que permanecen como suspendidos en el aire, llevados por la inercia de algo que aún no había observado. 

El cielo, al desaparecer las aves como absorbidas por un desagüe invertido hacia lo alto, se muestra de un fantástico e innatural color azul, entre celeste y marino, que remolinea tembloroso sobre sí mismo cargado de una infinidad de partículas blanquecinas. Rayos y truenos acompañan tan extraordinario e impropio fenómeno meteorológico.

*

Supongo que habéis intuido que se trata de un Sueño. Sí, un sueño, extremadamente lúcido, que he tenido esta misma noche y cuya duración ha resultado muy corta y me he preguntado, como haríais cualquiera de vosotros, ¿Qué significado podrá tener? Siempre, de forma invariable, en lugar de tomar los sueños como experiencias reales de otra dimensión, intentamos concederle algún significado de contenido profético en nuestras vidas materiales.

El Destino, cuando los humanos vinimos a este Plano de existencia por primera vez, estaba escrito aunque no podíamos tener acceso a esa información porque nuestra divina memoria quedó aparcada en nuestra mansión celestial; pero dado que las cosas no surgieron como estaba planeado hubo que improvisar y el Destino quedó descabalado. Quizá sea debido a ello que algunas profecías, basadas en experiencias oníricas o en visiones lúcidas, en estado de vigilia, terminan cumpliéndose aunque la inmensa mayoría quedan sumidas en lo más profundo del misterio sin concedernos, con el tiempo, respuesta alguna.

En la mayoría de las ocasiones se confunde espiritualidad con religiosidad y terminamos llegando a conclusiones falsas y erróneas. Dado que somos Espíritus divinos inmortales, aunque nos falte el recuerdo ancestral de nuestro origen, nos queda ese pozo de información desestructurada e informe que nos dice, con una vocecilla casi inaudible, que somos algo más que animales y que nos encontramos desubicados, fuera de lugar. Vamos que nuestra sensación en este Mundo es como de peregrinos que estamos aquí de paso.

Existen una serie de Fuerzas artificiales; pero inteligentes que viven de nuestra propia existencia y energía y quisieran vivir eternamente, aunque eso no sea posible dado que solo son máquinas colocadas donde se encuentran, en el plano del Universo, para que la existencia material, la vida y, por lo tanto, el Drama Cósmico pueda tener consistencia. Esas fuerzas denominadas como ángeles, dioses o demonios, son conocidas en la Gnosis como Arcontes, palabra Griega que significa Legisladores. Los legisladores son los que permiten que haya leyes y normas en el Universo que no puedan ser rotas y el Caos primigenio retorne e impida todo lo que es posible percibir con nuestros sentidos o instrumentos de laboratorio; pero que también nos impide, tras la muerte, retomar el vuelo y regresar al Pleroma y por la fuerza de gravedad somos impelidos a tomar nuevos cuerpos.

Esas fuerzas, reconvertidas en parasitarias, no quieren que el Constructor, nosotros, despertemos; porque de hacerlo, ellas ya no serían necesarias y dejarían de ser, fenecerían, desaparecerían para siempre.

Estos Legisladores son los que, a través de las edades, han sustituido en la mente del hombre el concepto de espiritualidad por el de religiosidad. Sí, la religión es uno de los métodos que utilizan para engañar al Creador, nosotros, y mantenerlo en su profundo sopor. El Hombre, el Ser Humano, en esencia no posee un espíritu de naturaleza conspirativa; todo lo contrario, al ser un Ser de esencia divina, la ingenuidad de los infantes es la mayor de sus cualidades. Las fuerzas arcónticas o demoníacas, como gustan llamarlas algunos, son los responsable de la global conspiración en la que la humanidad está sumergida desde el comienzo del Universo y por lo tanto del inicio del Tiempo.

Las religiones son estructuras inspiradas por los arcontes para que algunos elementos fácilmente manipulables, los más dormidos, puedan dirigir por un camino previamente decidido al resto de la comunidad humana. Estas entidades se alimentan de nuestra energía. Literalmente nos ordeñan cuando las almas humanas se enfrascan en luchas fratricidas y el odio y el rencor corren a raudales. De ahí el error de enfrentar la violencia con la violencia. La Ley del Talión, como tantas otras legislaciones, son obra de los arcontes y una especie de lazo corredizo con el que ellos nos mantienen atados a este plano de existencia y por lo tanto dormidos.

Uno de los medios que estas Criaturas, ya hemos dicho que artificiales pues las construimos nosotros mismos antes del comienzo del Tiempo, utilizan para engañar al Hombre es inculcar en su mente la idea de que son dioses, ángeles u otras jerarquías celestiales y también la Profecía. Cada vez que se cumple una Profecía que estaba escrita en uno de los conocidos como libros divinos, decimos: Palabra de Dios. Estaba escrito y Dios ha hecho que se cumplan sus designios.

Todas las religiones son como Servicios de Inteligencia arcónticos que funcionan, de forma muy parecida a las humanas; pero con la particularidad de que están diseñadas para mantener proyectos a larguísimo plazo. Es decir, las profecías se exponen de forma escrita para que las generaciones futuras puedan comprobar que sus dioses les dieron una serie de mensajes que deberían de cumplirse muchos años después. La Religión influye, de forma sibilina, como cualquier servicio de espionaje en el resto de las instituciones humanas; sean estas sociales, políticas, militares o culturales, dirigiendo los pasos hacia el cumplimiento de esos mensajes que fueran dados por los arcontes, en sueños, a ciertos humanos bien escogidos.

Por lo tanto, es necesario que se sepa que, aunque toda palabra es inspirada por Dios; es decir viene del Pleroma, también es presuntamente manipulable por el Gran Presuntuoso: Supuestamente el Líder de los arcontes que pretenden mantener a su dios, nosotros, dormido para siempre. Ya hemos redundado en que si nosotros seguimos, de forma innatural, durmientes, ellos seguirán activos  y medrando en nuestra contra como en un círculo vicioso que quedaría muy bien reflejado en el movimiento de una noria y que tan bien se ha mostrado en el cine con la película del Día de la Marmota, aquí en España, retitulada como El Tiempo en sus manos.

Va siendo hora de que despertemos de nuestro sueño letal y sepamos que sí existe una Conspiración de naturaleza Cósmica contra el Alma Humana. En las entrañas de esa Conspiración, cargada de engaños, es donde deberemos de ubicar todas esas fantasiosas profecías que se nos quiere hacer ver como pronunciadas por la Divinidad, mediante sus profetas humanos.

Los Enviados y los Profetas, en otro sentido, existen y entran periódicamente en nuestro mundo, a modo de Hermanos Mayores, para ayudarnos a despertar; pero las religiones terminan apropiándose tanto de sus imágenes como de sus enseñanzas e información, tergiversándola hasta hacerla completamente irreconocible para nuestra mente humana.

Bien y dicho esto, se me preguntará que ¿Cuál es la solución? Es cierto, nadie o casi nadie aporta la solución a este Problema que lastra a la humanidad desde su origen. Todos los enviados del Pleroma, el Mundo Original, nos han dicho que despertar; pero para despertar hay primero que cambiar de actitud. Debemos de elevar nuestro nivel vibratorio mediante el Amor altruista hacia todos nuestros semejantes humanos y no humanos. No existen unas simples gafas o una enseñanza simple que nos pueda abrir los ojos por arte de birlibirloque. Necesitamos poner de nuestra parte y esa es la parte más sustancial e importante de la ecuación.

Una vez que hemos comenzado a aprender a amar a todo lo que nos rodea, por infecto que pudiera resultarnos o parecer, estaremos sintonizados a la frecuencia vibratoria de Shambala; que no es otra cosa que una avanzadilla estratégica del Pleroma en nuestro Mundo. También podría ser considerada, esta estación, como una especie de atenuador intermediario entre la Metanoia que es permanentemente transmitida desde dicho lugar y nosotros, nuestro Universo. Si la Metanoia, información de Luz del Mundo Original, pasara a nuestro Universo sin ser atenuada, todo colapsaría regresando a un estado caótico primigenio y nuestros espíritus quedarían prisioneros del Objeto resultante. Esa Luz convertida en Información y nosotros sintonizados, con ella, mediante el Amor es recibida en nuestro interior y va despertado progresivamente al habitante celestial que todos llevamos en nuestro interior, es lo que se conoce como el nacimiento del hombre Nuevo o Christo espiritual.

Existe un verdadero Problema y es que, a pesar de que pareciera que la humanidad está constituida de una multitud de individuos, en realidad conformamos una sola Unidad Cósmica y si solo despiertan unos pocos. Nada o muy poco se habría conseguido. Es necesario que todos despertemos, al unísono, a la única Verdad para que podamos retornar a nuestro hogar, unidos como una sola cosa, tal y como estábamos cuando entramos en este escenario teatral que nuestro Universo es.

Muchos de nuestros hermanos se encuentra atados y bien atados por las entidades arcónticas y es a ellos principalmente a quienes nos dirigimos con meridiana claridad: Tu Poder es falso y tu disfrute y felicidad, en este plano, es efímero e irreal. Luego, como dijese Jesús el Nazareno, hay que desprenderse de todo lo que nos ata a este mundo, incluidas las riquezas y otras vanidades intangibles, dándonos a los demás en divino amor sin contraprestación a cambio. Cuando eso se produzca y se eleve nuestro grado vibratorio, el de nuestras almas, las garras de las máquinas arcónticas que nos aprisionan dejarán de poder hacerlo y nos soltarán,  permitiendo que la Luz de la Verdad entre hasta en lo más profundo de nuestro código Genético, donde mora la chispa de espíritu eterno e inmortal.

Una vez despiertos todos podremos, dados de la mano, llamar a la puerta, ahora sí ya visible, de nuestro verdadero y original Hogar Celeste.

Por ello, cuando les hablen de profecías que se van cumpliendo sepan que todo no es más que cósmica orquestación de un tremendo engaño para alejarnos de la Luz y esa es la verdadera razón de que las religiones sean permanente conflicto de guerras y enemistades buscadas. Por sus obras los conoceréis. Ni las religiones son divinas sino demoníacas, si queremos llamarlo así, ni nos son útiles como vehículo de salvación o de retorno al Pleroma; dado que se tratan de los enormes comederos a los que acuden los legisladores para devorar, una y otra vez, la luz de nuestras almas inmortales.


ARALBA