jueves, 20 de diciembre de 2012

New Age (El anti-monopolio de las religiones oficiales)




Son las piedras de granito peleando contra la arena de la playa

Donde las piedras de granito son las religiones firmemente establecidas y los granos de arena son todas aquellas personas que han decidido subirse al carro de una más personal espiritualidad libre de dogmatismos y ataduras.

A las religiones de toda la vida, sectas oficiales, eso les produce preocupación, dado que están perdiendo, a pasos agigantados, el control sobre su antaño numeroso rebaño. También es difícil su lucha contra lo que está sucediendo, dado que también han perdido, en alto grado, su influencia sobre el resto de poderes fácticos.

No se equivocan, los detractores de la New Age, cuando hablan de una forma de gnosticismos, mucho más difícil de combatir y por ello más letal hacia sus intereses de toda la vida. Hasta hace relativamente poco, hablando de la Historia, los diferentes movimientos gnósticos se organizaban mediante sectas, al modo habitual de las religiones tradicionales y, por dicha causa era mucho más fácil combatirlas hasta conseguir su definitiva destrucción. De ello puede dar buena fe la Institución conocida por todos como Inquisición.

A base de destrucción, mediante derramamiento de sangre y muerte, los intereses de la Religión Oficial, pudo conseguir en numerosas ocasiones, la dispersión y aparente desaparición de las denominadas como herejías gnósticas. Ya conocemos el dicho de “Divide y Vencerás”; pero tantas veces inocularon tan destructiva vacuna sobre los movimientos heréticos que, al final, los cuerpos se han terminado acostumbrando a la enfermedad y esa actitud, como que ya no sirve, no funciona.

Muy por el contrario, los nuevos movimientos de espiritualidad que, de algún modo, conforman lo que se ha venido a denominar como Nueva Era, han terminado comprendiendo la Verdad: Que unidos en grupos más o menos numerosos son una presa de fácil localización y sobre la que es muy fácil actuar con contundencia. La nueva estructura que propone la búsqueda de la espiritualidad de los individuos, de forma separada, es prácticamente, invulnerable. Como si de una roca de granito se tratara intentando competir contra toda la arena de una inmensa playa.

El movimiento Gnóstico, verdadero, que constituye la quintaesencia de la New Age no es una enfermedad del Espíritu como el monolito cristalino nos intenta inculcar de mil y un modos mediante la manipulación de los medios de comunicación, incluido Internet, sino la panacea curativa de la enfermedad que afecta a toda la humanidad. Esa enfermedad se sustenta sobre tres pilares fundamentales, la Ignorancia, el Fanatismo y la Ambición desmedida.

En la New Age no pueden existir dogmas, porque la visión particular de cada una de las células espirituales que la componen impide el monolitismo propio del granito, dado que la Ignorancia ha sido sustituida por el Conocimiento, el Fanatismo por la Tolerancia y la Ambición desmedida por la fraternidad que siempre ha debido de existir entre células espirituales individuales; pero que conforman el colectivo del Templo Universal de la Humanidad.

ARALBA